¿Es posible cambiar el nombre de una sociedad mercantil?

Las sociedades mercantiles cada día van más en crecimiento en comparación con algunos años anteriores, ello también se debe a que en los últimos años los proyectos de emprendedores son cada vez mucho más comunes en las diferentes sociedades.

Es por ello, que vemos que cada día salen nuevas empresas ofreciendo un nuevo producto que resulta ser bastante ingenioso y creativo, sin embargo el nombre de una sociedad tuvo su proceso para llegar a ser el que actualmente es.

Al momento de crear una sociedad, uno de los requisitos que resultan ser imprescindibles para todos los registros en el mundo, es el nombre que tendrá la denominación social que estamos creando.

Ello con el fin, de lograr identificar y diferenciar la empresa de cualquiera otra que pueda resultar familiar.

Un aspecto importante del nombre de la empresa es que el mismo si puede cambiarse, uno de los mayores problemas que sucede es que empieza con la misma en busca de un proyecto específico y conforme pasa el tiempo, el mismo cambia, por lo cual, es nombre no sirve.

También sucede cuando se compra una empresa que ya se encuentra constituida, aunque el nombre de la misma no le parezca al nuevo dueño, por lo que, se cambia para complacer las exigencias del cliente; y, como ello un sinfín de casos similares.

Sin embargo, el cambiar el nombre de una sociedad no es un problema, pues la ley pone ciertos requisitos que no resultan para nada complicado, así como el pago de algunos aranceles por el cambio realizado.

También es recomendable pensar muy bien el nombre de la misma, y que este puede llegar a ser bastante genérico para que pueda llegar a servir con el tipo de empresa, sin importar la actividad comercial que realice.

Nombre de la sociedad vs nombre comercial

El nombre de la sociedad es sumamente importante, puesto que es él va aparecer en los contratos realizados por la compañía, es decir, es el nombre por el cual se le reconoce a nivel contractual y empresarial, por parte de todos los acreedores, inversionistas y socios.

Por su parte, el nombre comercial es aquel que se les presenta a las personas, quienes reconocerán dicho nombre como la marca del producto que se les ofrece.

Es normalmente natural que una empresa tenga un nombre de sociedad y uno comercial, pues es más sencillo cambiar el nombre comercial, por uno que atraiga a las personas y pueda cambiar conforme cambie el producto o proyecto.