El sentido de la vida para la persona

Los seres humanos, desde el momento de la fecundación, se van desarrollando poco a poco, donde cada vez adquieren más fortalecimiento, tanto en su anatomía y espíritu para hacer frente al mundo que los rodea, y al pasar el tiempo como seres racionales busca su lugar dentro de la existencia.

Reforzando creencias y opinión del mundo

Desde comienzos de la formación de las civilizaciones, se han ido organizando de acuerdo a las masas predominantes que ejercen una fuerte influencia sobre otros, normalmente las potencias dominan al resto, por el miedo y manipulando las informaciones en cuanto a la religión y orígenes del mundo.

Sin dejar de lado las investigaciones que estos llevan a cabo, sin el concentimiento de todos los demás pobladores, esto con la finalidad de darle un sentido al entorno y determinar la forma de cómo adaptarlo a su predominio.

Por años, se ha visto las mancias esotéricas como un tema obscuro y de mucho tabú, por el hecho de ser usado para darle un sentido a la presencia en la tierra, desde un punto de vista más espiritual.

Buscando un lugar dentro de su ser

Bien se sabe, que en la actualidad la felicidad es un tema incierto para todos, puesto que las exigencias colectivas determinan un tipo de vida que tenemos que desarrollar, con parámetros de conducta, de empleos, y desempeños dentro de la sociedad, donde muchas veces no se encuentra uno mismo.

Se define a las mancias según la Real Academia de la Lengua, como la adivinación, que para muchos tiene un concepto curioso, pero a la vez ha sido una técnica implementada para la predicción del futuro, usadas por pueblos antiguos como los babilonios y los árabes.

En la edad media, las mancias esotéricas representaron una disciplina muy respetada estudiada en universidades, aunque posteriormente por el avance de la ciencia racional, quedaron atrás viéndose como una práctica obsoleta, que implementaban desde reyes, hasta campesinos para definir su porvenir.

Es importante señalar, que a través de los estudios, se ha comprobado la existencia de las ondas cerebrales con actividades diferentes cuando se está en etapa de meditación, y también el aura humana se ha podido fotografiar, mediante maquinas especiales para ello.

En tal sentido, se considera que la felicidad depende de cada quien, y que la vida es de la persona en si, por lo que se debe dar su sentido de acuerdo a sus necesidades sin afectar a los demás, de esta manera el hecho de vivir plenamente es llenar su espíritu de gozo y alegría dentro de su mundo.